Lesiones más habituales en un Accidente de Tránsito

agosto 1, 2021

Lesiones más habituales en un  Accidente de Tránsito

Cada año, la Dirección General de Tráfico (DGT) nos brinda los números de accidentes en las vías españolas. Es evidente que la pérdida de vidas es lo que más tenemos que sentir, también tiene un gran valor aquellos perjudicados que consiguieron sobrevivir. Las graves heridas que soportan en algunos sucesos implican un drama social, por lo que los organismos y la industria automotriz no pierden tiempo para tratar de reducirlas al máximo.

Métodos de Seguridad pasiva para disminuir los Daños Causados en un Accidente

Ciertamente, una cosa que todos tenemos que hacer sin falta es la utilización de los métodos de seguridad pasiva, y revisar que estas estén en una condición plena de mantenimiento. Hemos notado que los métodos son planteados para, que una vez que ocurre el suceso o siniestro, se procura disminuir al máximo todos los daños posibles y heridas originadas como repercusión del mismo.

Algunos de estos métodos son los más comunes como: el cinturón, la bolsa de aire o el apoyacabezas (que su función no se limita solo a ir con más comodidad en el automóvil sino también prevenir fracturas en la columna). Son sumamente simples y a la vez tan importantes que es impensable creer que hace algunas décadas varios coches, no venían con ellos de serie o que aún haya personas que los usa correctamente o directamente no los usa (como el 3/4 de los conductores españoles que no utilizan cinturón)    .      

Las Heridas más comunes causadas por un Accidente de Tráfico

Las heridas en el pecho son las más comunes en los perjudicados, tanto las mortíferas como las que pueden curarse, y las de médula espinal son las menos habituales, no por esto son menos serias. Conozcamos en cada una de las situaciones cuáles son las secuelas para los perjudicados.

Los accidentes de tránsito consiguen alterar la vida de una forma trágica. A pesar de los sistemas de seguridad de los vehículos, los cuales han evolucionado considerablemente a lo largo del tiempo, todavía hay riesgo de sufrir heridas graves  que nos perjudiquen el resto de nuestra vida.

Podemos diferenciar entre víctimas mortales y sobrevivientes, hay heridas que son más habituales en cada situación:

Lesiones en el área torácica

Las  lesiones en esta área son sumamente riesgosas, pues pueden perturbar la capacidad pulmonar y perjudicar gravemente a los órganos vitales sin que las heridas sean visibles exteriormente. Por eso, es imperativo el uso del cinturón de seguridad   de forma adecuada y así prevenir las fracturas de las costillas que pueden perforar los pulmones.

Traumatismos craneoencefálicos

Las  lesiones craneoencefálicas suelen ser extremadamente graves, más en aquellas situaciones en  que las personas caen en coma o con secuelas de por vida. Estas heridas son denominadas DVA (Daños Cerebrales Adquiridos) ya que, perturban a la independencia y calidad de vida de los perjudicados de accidentes de tránsito.

Traumatismos en cara, cuello y cabeza

En muchas casos y  ocasionado por un choque, al originarse una colisión contra la zona frontal del coche ya sea contra el volante o el tablero de instrumentos, ocasionando heridas en la cabeza y el cuello. Si bien estos traumatismos pueden variar en escala de gravedad, tienen que ser atendidos con extrema atención ya que existe el peligro de padecer una herida en esta zona del cuerpo.

 Estar sentado adecuadamente en el respaldo y ubicar el apoyacabezas de manera correcta, usar el cinturón de seguridad para prevenir los perjuicios y ser eyectado al exterior del automóvil. No debemos dejar de lado que en el supuesto que salgamos expulsados del coche o que una colisión ha causado la deformación de la estructura del coche podemos padecer laceraciones que  afecten las a las arterias que puede desembocar en una hemorragia grave.

Heridas en los miembros

Este tipo de traumatismos van desde los menos graves, como lo Heridas en los miembrosson grietas o luxaciones, a las más fuertes como las fracturas con heridas abiertas o mutilaciones. El sector más susceptible a este tipo de heridas son los motociclistas y la rehabilitación de estos accidentes, conlleva una regeneración muy larga.

Traumatismos en la parte superior de la espalda

La luxación vertebral o latigazo cervical es una herida muy habitual, que se origina en el área del cuello y que son muy comunes en accidentes de tráfico. La rehabilitación en estas situaciones conlleva más tiempo y se necesita inmovilizar el área con un collarín. Varias de las señales de esto es padecer dolores en el cuello, mareos y jaquecas.

Traumatismos en la columna vertebral

Las heridas en la espina dorsal suelen ser increíblemente graves, ocasionando parálisis parcial o total, esto no trata de traumatismos en las vertebras, sino del daño al sistema nervioso. La recuperación con fisioterapia es necesario, para procurar corregir una posible paraplejia (que en varias ocasiones es irreparable) si no para prevenir anormalidades o problemas al respirar.

Cómo podemos prevenir los perjuicios en un accidente

Es nuestra la responsabilidad de prevenir muchas de estas heridas, solo conservando una buena posición en la butaca. También aplica en un vehículo, estemos conduciendo o no, y con la variable de que un accidente automovilístico lleva a nuestro cuerpo al límite de su propia resistencia. Conozcamos algunas de las normas que debemos aplicar para aminorar al máximo de los perjuicios.

  • Elevación de la butaca: Como en muchas situaciones, lo correcto es que este en el medio. Tendremos que tener el asiento correctamente alineado para poseer una buena visibilidad de la calzada, también lo suficiente para poder ver con comodidad el salpicadero. Además, una elevación correcta hará que el cinturón nos asegure más fuerte y mejor en caso de colisión.
  • Distancia de la butaca con los pedales: Tenemos que colocarnos a una distancia que nos deje presionar los pedales hasta el fondo con comodidad, pero que asimismo logremos poseer espacio para las piernas. Así, además de estar mucho más  cómodos y prevenir calambres, lograremos que nuestras extremidades y no nuestra pelvis amortigüe el golpe en caso de colisión en la parte delantera del coche.
  • Lugar del respaldo de la butaca: No tiene que ser como la silla de mesa ni como el sillón de casa. Nuestra butaca tiene que estar derecha pero levemente inclinado hacia atrás, lo suficiente para que la columna y el cráneo estén correctamente posicionado. Si estamos muy inclinados, si ocurre un choque de frente nos deslizaríamos del cinturón y que éste se enrolle en nuestro cuello y nos ahogará.
  • Elevación del volante: tenemos que sentarnos cómodamente sin que nuestras extremidades inferiores o nuestro abdomen estén tocando el volante. Tomemos en cuenta que logremos sostenerlo correctamente en la célebre postura de reloj. Debemos recordar que si tenemos los brazos rectos, el riesgo de fracturas a la hora de una colisión aumenta exponencialmente.

Si usted, ha sufrido de alguno de estas lesiones o alguien cercano, no dude en ponerse en contacto con nuestro abogado experto en accidentes de tráfico.

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